Los orgasmos son una herramienta con la que influimos sobre los otros

couple sex

Según un artículo (1) recientemente publicado por la Dra. Diana S. Fleischman (Universidad de Portsmouth, Reino Unido), la intensidad del placer que los orgasmos provocan los convierte en una recompensa que nos anima a tener más relaciones sexuales con ciertas personas que pueden satisfacer nuestras necesidades reproductivas, sexuales y sociales.

La tesis principal defendida por la Dra. Fleischman es que los estados de placer y felicidad son la moneda con la que la evolución nos paga para que hagamos las cosas que quiere que hagamos. Por tanto, podemos usar estos estados para influir sobre otras personas. En este sentido, el orgasmo sería como un clicker para adiestrar perros: si los perros asocian el sonido del clicker con la llegada de una recompensa (comida, habitualmente), nuestros compañeros sexuales asociarían sus orgasmos con nosotros mismos (por tanto, seríamos su recompensa). Pero los orgasmos no son la única moneda en liza, sino que muchos otros factores actúan como catalizadores del cortejo. Experiencias distintas del sexo y el orgasmo pueden conducir a asociaciones positivas entre las personas. En este sentido, el orgasmo es una versión muy intensamente gratificante de este estado de recompensa.

Además, los orgasmos como recompensa son más valiosos para las mujeres que para los hombres, dice Fleischman: “son más raros, más esporádicos y más variables.” En los hombres, un comportamiento sexual poco selectivo tiene bajos costos potenciales en comparación con los beneficios reproductivos potenciales que le puede reportar: la producción de gametos en los hombres es poco costosa y continua desde la pubertad. Además no sufren embarazos. Por ese motivo, los hombres experimentan sus orgasmos en una gran variedad de condiciones, incluso en aquellas que no conducen directamente a la concepción. Desde un punto de vista evolutivo, sería peor que un hombre no sintiera un orgasmo (recompensa que lo llevará a repetir ese comportamiento) en un acto sexual que sí conduce a la concepción, que lo contrario: sentirlo en un acto que no conllevará dicha concepción.  conception

Para las mujeres, un comportamiento sexual poco selectivo puede no ser tan beneficioso como para los hombres: sus gametos están contados, el embarazo supone una gran carga durante nueve meses y las madres suelen ser las principales responsables del cuidado de los hijos durante largos años. Por si fuera poco, las mujeres son más susceptibles de sufrir enfermedades de transmisión sexual (ETS) y sus consecuencias suelen ser más graves. Por estos motivos, desde el punto de vista evolutivo (que es tener descendencia viable con un compañero sexual sano y genéticamente apto), aquellas mujeres que tuvieran orgasmos fácilmente (recompensa que la llevará a repetir ese comportamiento), estarían más expuestas a sufrir onerosas cargas que aquellas que no los tuvieran tan fácilmente.

Sin embargo, en los humanos el orgasmo quizá no solo sea una recompensa que refuerza el comportamiento sexual conducente a la concepción. Desde un punto de vista evolutivo, el éxito reproductivo no solo se consigue con mayores tasas de concepción: se necesita que la descendencia sobreviva hasta llegar a su adultez. Sin embargo, este es un objetivo muy distante en el tiempo. ¿como se consigue esto? Sin duda, proporcionando a la descendencia buenos cuidados parentales durante largos años. En los humanos, una condición indispensable para ello es que los progenitores tengan vínculos muy fuertes y duraderos entre ellos.

Se ha teorizado que el elevado deseo sexual humano, no ligado a la fertilidad ni a una época del año (el celo de los animales) puede ser prueba de que es un mecanismo que ha evolucionado para reforzar los vínculos entre personas. También se ha teorizado que estos lazos permiten un mejor aprovisionamiento de la descendencia y por tanto un mayor éxito reproductivo. Esto quizá no tenga mucha relevancia en la sociedad moderna, pero se puede comprobar hoy en día en muchos grupos de cazadores-recolectores (cuyo comportamiento recuerda al de poblaciones humanas pre-históricas). En los casos en los que la descendencia no es bien atendida, las tasas de supervivencia infantil son muy bajas así como el éxito reproductivo de sus progenitores.

Según la Dra. Fleischman, el orgasmo podría ser un mecanismo que actúa como recompensa para las parejas en el corto plazo, facilitando la creación de vínculos fuertes y duraderos que aseguran un buen cuidado parental durante largo tiempo. Por tanto, los orgasmos facilitarían el éxito reproductivo de la pareja.

Referencias:

  1. http://dx.doi.org/10.3402/snp.v6.32130

You may also like...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

+ 18 = 19

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies